Como Oxúm se volvió más rica que los otros Orixás
Cuenta la historia que en aquel tiempo había una modesta y peregrina muchachita, que vivía y acataba siempre su simplicidad constante, conocida como Oxúm.
Un día, ya cansada de haber empleado todos sus esfuerzos para triunfar en la vida, como debía por propia conveniencia, decidió buscar la casa de una persona entendida, para poder cambiar de condiciones, pues no estaba soportando más la vida que venía pasando.
Con ese pensamiento ella salió, y cuando iba cruzando una encrucijada, de un camino bastante desierto, escucho una voz que la llamaba y decía así:-Oxum, para mejorar la situación, tienes que hacer un ebó (sacrificio), e ir a colocarlo en la casa de Oxala,. Después de colocar el ebó, debes empezar a pedir, en voz bien alta, todo lo que quieres, porque solamente así lo podrás obtener inmediatamente.
Oxum de ahí volvió a su casa, buscando aquí y allá hasta que consiguió las cosas necesarias, preparó el ebó y fue a colocarlo en la casa de Oxala, como le había ordenado la voz.
Cuando llegó al fondo de la casa de Oxala, acomodó el ebó, después empezó a maldecir a Oxala, porque tenía todo lo que ella necesitaba y no contribuía, que era un malvado, un perverso de marca mayor.
Y así, en ese diapasón, conmovió a la ciudad, de todos los rincones salían personas para escuchar los lamentos de Oxúm y ver al pobre viejo llorar de humildad.
Aún así, muchas personas de su familia le aconsejaron que le diera todo lo que aquella muchachita quería, con tal que se callase la boca y dejara de maldecidlo tanto.
Ante las circunstancias, y consejo de sus amigos y de personas íntimas, Oxala hizo llegar a su presencia a dicha jovencita y ordenó que lo que estaba a su alcance y ella quisiera.
Así Oxum quedó dueña de toda fortuna, mayor que la de cualquier otra mujer.
fUENTE: nUESTRA uMBANDA

